Correlación entre pares de divisas y el mito del «arbitraje»
Un trader que conozco presumía una vez de haber «diversificado su cartera»: había comprado EUR/USD y GBP/USD a la vez, porque al fin y al cabo son dos pares distintos. Una semana después el dólar se fortaleció de golpe, las dos posiciones cayeron juntas y su pérdida resultó ser el doble de lo que esperaba. No fue mala suerte ni una conspiración del bróker. Fue la correlación (correlation) — la fuerza silenciosa que hace que dos apuestas en apariencia separadas sean, en realidad, una sola y la misma.
¿Qué es realmente la correlación entre pares de divisas?
La correlación es un número que describe hasta qué punto dos pares de divisas se mueven al mismo ritmo. Se mueve en un rango que va de menos uno a más uno. Un coeficiente de correlación (correlation coefficient) de más uno significaría que los pares van siempre en la misma dirección, en perfecta sintonía. Menos uno significaría un movimiento perfectamente especular: cuando uno sube, el otro baja en la misma medida. El cero diría que sus movimientos no tienen nada que ver entre sí. En la práctica nunca te encontrarás con los valores extremos; el mercado opera en algún punto intermedio, y lo más interesante ocurre en las relaciones altas, pero no perfectas.
Lo esencial es entender que la correlación no es una propiedad mística de los pares, sino una consecuencia sencilla de qué divisas los componen. Si dos pares comparten una misma divisa, sus destinos quedan ligados por fuerza. Por eso el dólar estadounidense, presente en la inmensa mayoría del volumen del mercado de divisas, es el denominador común más frecuente y la causa principal de las correlaciones que observamos a diario. Conviene tener claros antes los conceptos de divisa base y divisa cotizada, porque toda la mecánica que viene a continuación descansa sobre ellos.
Correlación positiva y negativa con ejemplos concretos
Tomemos las dos relaciones más conocidas. EUR/USD y GBP/USD suelen estar fuertemente correlacionados de forma positiva, a menudo en torno a más 0,9. La razón es sencilla: en ambos pares el dólar se sitúa en el mismo lado, como divisa cotizada. Cuando el dólar se debilita, los dos pares suben; cuando se fortalece, los dos bajan. Desde el punto de vista del riesgo, comprar ambos a la vez no son dos operaciones, sino una única apuesta ampliada sobre la dirección del dólar. Describo el carácter del par EUR/USD y otros pares principales por separado, porque ese par suele marcar el tono de todo el rompecabezas del dólar.
El polo opuesto es EUR/USD frente a USD/CHF, que se mueven en imagen especular, con un coeficiente que ronda a menudo menos 0,9. Aquí el dólar es la divisa cotizada en EUR/USD y la divisa base en USD/CHF, de modo que el mismo movimiento del dólar empuja un par hacia arriba y el otro hacia abajo. A esto se suma la cercanía de las economías de Suiza y de la zona euro, gemelas en muchos sentidos comerciales. Por eso el Banco Nacional Suizo trabajó durante años para que el franco no se alejara demasiado del euro.
«Todos los mercados están interrelacionados — financieros y de materias primas, nacionales e internacionales. Ningún mercado se mueve de forma aislada de los demás.» — John J. Murphy, Intermarket Analysis: Profiting from Global Market Relationships, John Wiley & Sons, 2004.
Cómo la correlación duplica tu riesgo en silencio
Aquí llegamos al meollo, la parte que más dinero cuesta al inversor minorista. Cuando abres dos posiciones de correlación positiva alta en la misma dirección, no estás repartiendo el riesgo: lo estás multiplicando. Supongamos, de forma puramente hipotética, que tienes una cuenta de 10.000 euros y compras EUR/USD y GBP/USD, arriesgando un uno por ciento de tu capital en cada par. Parece que tienes dos operaciones independientes, cada una con un riesgo de cien euros. En realidad, como ambos pares reaccionan casi de forma idéntica al dólar, ante un fortalecimiento repentino de la divisa estadounidense pierdes en los dos a la vez. Tu riesgo real frente a un único factor, el dólar, no es de cien sino de doscientos euros: lo mismo que una sola posición del doble de tamaño.
La imagen especular de este problema juega a tu favor, si la usas de forma deliberada. Al abrir una posición larga en EUR/USD y, al mismo tiempo, una posición larga en USD/CHF —dos pares fuertemente correlacionados de forma negativa— neutralizas en buena medida tu exposición a la dirección del propio dólar. Lo que queda es una apuesta sobre la relación del euro frente al franco. Esa cobertura (hedging) puede resultar útil, pero exige entender que estás combinando dos instrumentos en uno. Unos buenos cimientos de gestión del riesgo y control de la exposición son aquí un requisito previo, no un añadido.
¿Por qué la correlación no es constante?
El mayor error es tratar una correlación, una vez leída, como una constante física. El coeficiente se calcula a partir de las últimas decenas de observaciones —una ventana de correlación móvil (rolling correlation window)— y va a la deriva con aquello que mueve el mercado en cada momento. Cuando la atención de todos la gobierna la política de un solo banco central, los pares del dólar se mantienen unidos durante semanas. Pero en cuanto pasa a primer plano un tema local, como unas elecciones o el dato de inflación de un país concreto, un par que antes iba al compás de los demás empieza a marchar a su propio ritmo.
Las correlaciones cambian de la forma más violenta en las crisis. En medio del pánico, el capital huye hacia las divisas consideradas refugios seguros, como el dólar, el franco o el yen, y entonces todo lo que es de riesgo cae a la vez, al margen de las relaciones históricas. Se dice a veces que «en una crisis las correlaciones se van a uno», y justo cuando más falta hace la diversificación, esta deja de funcionar. El franco suizo dio un ejemplo dramático de ello en enero de 2015, cuando el Banco Nacional Suizo retiró de golpe su límite al tipo de cambio y la relación especular con el euro se desmoronó por completo durante un instante. Para una visión más amplia de cómo se mueven los mercados en conjunto, repasa esta guía más profunda de análisis intermercado.
La verdad sobre el «arbitrage» para el inversor minorista
La palabra «arbitraje» (arbitrage) suena a promesa de dinero gratis, y por eso conviene bajarla a la tierra. El arbitraje triangular (triangular arbitrage) clásico se basa en que el tipo de EUR/GBP calculado al dividir EUR/USD entre GBP/USD difiere durante una fracción de segundo del tipo de EUR/GBP cotizado de forma directa. En teoría podrías ganar con esa diferencia: comprar la versión infravalorada y vender la sobrevalorada. En la práctica, esas discrepancias son minúsculas, duran microsegundos y se desvanecen antes de que una orden minorista llegue siquiera al servidor del bróker.
Las capturan sistemas de trading de alta frecuencia situados físicamente al lado de los servidores de los mercados, con una latencia medida en millonésimas de segundo. Un inversor minorista opera con una latencia de cientos de milisegundos y paga el spread (la horquilla) en cada uno de los tres pares, además de las comisiones que se comen cualquier beneficio hipotético muchas veces. El Banco de Pagos Internacionales, en su informe sobre el trading de alta frecuencia, afirma sin rodeos que son estos participantes quienes arbitran y eliminan las pequeñas ineficiencias de precio en el mercado de divisas. Es un juego perdido por definición, a nivel de infraestructura y no de habilidad. Por eso el valor de la correlación para nosotros está en otra parte: en la selección consciente de pares, en evitar la duplicación oculta del riesgo y en una cobertura bien pensada.
Qué hacer mañana
- Mapea tu exposición real al dólar. Anota todos los pares que tengas abiertos ahora mismo y marca, en cada uno, en qué lado se sitúa el dólar; si varias posiciones plantean en el fondo la misma apuesta sobre la divisa estadounidense, suma la exposición combinada antes de darte por diversificado y reduce el tamaño si hace falta.
- Comprueba los coeficientes reales, no los de memoria. Abre la tabla de correlación gratuita de tu bróker o de un servicio de análisis y revisa los valores actuales de los pares que operas; compáralos con las reglas generales de este artículo y fíjate en dónde el mercado se aparta de lo que esperabas.
- Filtra cada segunda posición del día. Antes de abrir una nueva operación la misma jornada, hazte una pregunta: ¿es una apuesta nueva e independiente, o solo una repetición de la anterior? Si la correlación supera más 0,7, plantéate reducir a la mitad el tamaño de ambas posiciones.
- Refresca tus correlaciones cada semana. Convierte en un punto fijo de tu rutina la actualización semanal de la tabla, y después de cada gran decisión de un banco central o publicación de inflación revísala de inmediato, porque es justo entonces cuando las relaciones históricas tienden a romperse.
- Abandona el arbitraje como fuente de dinero fácil. Trata la correlación como una herramienta de defensa del capital: escribe en tu plan de trading una regla sencilla de exposición máxima combinada a una sola divisa y respétala con constancia, en lugar de perseguir ineficiencias que pertenecen a las máquinas.
La correlación entre pares de divisas es uno de esos conceptos que suenan académicos pero que, en realidad, deciden si tu cartera reparte el riesgo de verdad o solo finge hacerlo. Entender que dos pares que comparten el mismo dólar son a menudo una sola apuesta vale más que muchas estrategias complicadas. Deja el arbitraje verdadero para las máquinas — a ti te queda algo más valioso: el control consciente sobre aquello a lo que de verdad estás apostando.
Fuentes y bibliografía
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BIS OTC foreign exchange turnover in April 2022 · Triennial Central Bank Survey — struktura i skala rynku walutowego (7,5 bln USD dziennego obrotu) www.bis.org ↗
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BIS High-frequency trading in the foreign exchange market · raport o handlu wysokich częstotliwości — dlaczego arbitraż w FX należy do algorytmów, a nie detalistów www.bis.org ↗
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EBC Euro foreign exchange reference rates · oficjalne dzienne kursy referencyjne euro — wiarygodne dane do liczenia korelacji par www.ecb.europa.eu ↗
Preguntas frecuentes
¿Por qué EUR/USD y USD/CHF se mueven en direcciones opuestas?
La respuesta es mecánica, no mágica: todo se reduce a dónde se sitúa el dólar en cada par. En EUR/USD el dólar estadounidense es la divisa cotizada, así que está en el denominador — cuando el dólar se fortalece, EUR/USD baja. En USD/CHF el dólar es la divisa base, en el numerador — cuando ese mismo dólar se fortalece, USD/CHF sube. Así, un único movimiento del dólar empuja un par hacia abajo y el otro hacia arriba, lo que produce una correlación negativa típicamente fuerte, a menudo en torno a menos 0,9. La segunda razón es que el franco suizo y el euro representan economías estrechamente unidas por el comercio y cercanas geográficamente, motivo por el que el Banco Nacional Suizo trabajó durante mucho tiempo para evitar que el franco se alejara demasiado del euro. Pero ten una cosa presente: esta correlación es fuerte, aunque ni perfecta ni permanente. En enero de 2015, cuando el SNB retiró de golpe su límite al franco, la relación especular se desmoronó por completo durante un instante. Trata el menos 0,9 como una regla general útil, no como una ley de la física.
¿Abrir dos pares correlacionados es una forma de diversificación?
Casi nunca — y esta es la trampa en la que caen muchos principiantes. Imagina que compras EUR/USD y GBP/USD a la vez porque parecen dos oportunidades separadas. El problema es que ambos pares tienen el dólar en el mismo lado y, históricamente, se mueven juntos con un coeficiente en torno a más 0,9. Eso significa que en realidad has colocado una sola apuesta: estás apostando por la debilidad del dólar, solo que al doble de tamaño. Si el dólar se fortalece de forma inesperada, las dos posiciones pierden a la vez, y tu pérdida es el doble de lo que esperabas de «dos operaciones distintas». La diversificación real implica exposición a factores de riesgo independientes, no al mismo factor visto bajo dos nombres. ¿Qué deberías hacer entonces? Primero, suma tu exposición a cada divisa por separado antes de pulsar comprar. Segundo, si las dos señales son realmente buenas, reduce a la mitad el tamaño de cada posición para que tu riesgo combinado sobre el dólar equivalga al de una sola operación. Tercero, recurre de forma deliberada a pares de baja correlación cuando de verdad quieras repartir el riesgo. Lo desarrollo más a fondo en la sección de gestión del riesgo y correlación entre pares.
¿Puede un inversor minorista ganar con el arbitraje triangular?
En la práctica no, y conviene decirlo con claridad en lugar de vender ilusiones. El arbitraje triangular se basa en que el tipo de EUR/GBP que se obtiene al dividir EUR/USD entre GBP/USD difiere a veces, durante una fracción de segundo, del tipo de EUR/GBP cotizado de forma directa. En teoría podrías comprar la versión infravalorada y vender la sobrevalorada, embolsándote la diferencia. El truco está en que esas brechas son minúsculas, duran microsegundos y se desvanecen antes incluso de que una orden minorista llegue al servidor del bróker. Las capturan sistemas especializados de alta frecuencia situados físicamente junto a los servidores de los mercados, con una latencia medida en millonésimas de segundo. Un inversor minorista opera con una latencia de cientos de milisegundos, paga el spread (la horquilla) en cada uno de los tres pares y unas comisiones que se comen cualquier beneficio hipotético muchas veces. El Banco de Pagos Internacionales, en su informe sobre el trading de alta frecuencia, afirma sin rodeos que son estos participantes quienes arbitran y eliminan las pequeñas ineficiencias de precio en el mercado de divisas. La conclusión honesta: para nosotros, la correlación tiene sentido como herramienta de gestión del riesgo y de cobertura, no como un supuesto arbitraje gratuito.