Qué es el carry trade — ganar con la diferencia de tipos de interés

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Advertencia de riesgo · YMYL Este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no constituye asesoramiento de inversión. Operar en el mercado Forex conlleva un alto riesgo de pérdida de capital — la ESMA informa que entre el 74 % y el 89 % de las cuentas minoristas pierde dinero.

Imagina que alguien te abona unos céntimos en la cuenta cada noche solo por mantener una posición abierta. Eso es, en pocas palabras, el carry trade (operación de carry): mantienes la divisa con el tipo de interés más alto, la financias con la de tipo más bajo y cada día cobras un punto de swap positivo. Suena a dinero por nada, y por eso el capital fluyó hacia pares como AUD/JPY. La trampa es que es el mismo mecanismo que, en agosto de 2024, borró meses de beneficio en cuestión de días. A continuación te explico cómo funciona y por qué no es un almuerzo gratis para quien empieza.

¿En qué consiste realmente el carry trade?

El carry trade es una estrategia construida sobre la diferencia de tipos de interés (interest-rate differential) entre dos divisas. Mantienes una posición larga en la divisa que paga el tipo más alto y, por la propia estructura del par de divisas, una posición corta en la que paga el tipo más bajo. Cada día, cuando la posición pasa a la siguiente sesión, el bróker te abona un punto de swap que refleja esa diferencia. Ese swap acreditado en la cuenta es el carry en sí: ingreso por el mero hecho de mantener la posición, con independencia de que el tipo de cambio se haya movido o no.

La clave está en separar dos fuentes de resultado. La primera es el cambio de precio: la diferencia normal entre el precio de apertura y el de cierre. La segunda es el carry, es decir, los puntos de swap acumulados. En un carry trade puro cuentas sobre todo con lo segundo: quieres que el par se quede quieto o derive suavemente a tu favor mientras el swap gotea poco a poco en la cuenta. Eso es lo que distingue al carry trade de la especulación direccional, en la que todo el beneficio debe venir del movimiento del precio. Aquí, mantener la posición con paciencia forma parte del plan, no es fruto de la indecisión.

¿Cómo se convierte la diferencia de tipos en puntos de swap?

El swap (cargo por pernocte) no es un regalo del bróker: es producto de cómo se cotiza el mercado a plazo. Cuando una divisa paga un 4 % y la otra un 0,1 %, el contrato a plazo sobre ese par tiene que reflejar la diferencia, porque de lo contrario existiría un arbitraje sin riesgo. Esa relación la describe la paridad de tipos de interés y, en la práctica, llega a tu cuenta como un punto de swap que se calcula cada noche. El carry trade aparece, junto al resto de planteamientos, dentro de las estrategias de trading de divisas, como una forma de ganar con el diferencial de tipos en lugar de con la dirección del precio.

Hay, sin embargo, una pega fácil de olvidar: el bróker se queda parte de esa diferencia como su margen. La diferencia bruta de tipos podría ser de 4 puntos porcentuales al año, pero el swap que recibes de verdad es menor, porque el bróker añade su propio recargo. Cuando la diferencia es grande, el recargo es soportable. Cuando es pequeña, puede devorar la mayor parte del carry positivo y, en un caso extremo, ambos lados de la posición pagan un swap negativo. Por eso, antes de llamar a un par “carry-positivo”, conviene comprobar el swap real en tu propio bróker en vez de fiarse de la diferencia de tipos de los titulares.

Los ejemplos clásicos: yen barato, dólar caro

El carry trade más conocido de los últimos años fue una posición larga en AUD/JPY. Durante años el Banco de Japón mantuvo los tipos cerca de cero mientras el Banco de la Reserva de Australia pagaba bastante más, así que comprar el dólar australiano con yenes producía un swap positivo. Una posición larga en USD/JPY funcionó igual entre 2022 y 2024, cuando la Reserva Federal subió los tipos con agresividad mientras el Banco de Japón seguía cerca de cero. La diferencia de tipos entre el dólar y el yen se ensanchó tanto que el yen se convirtió en la divisa de financiación (funding currency) preferida de todo el mercado.

Este es el mecanismo general del carry trade, no el perfil de un único par. El principio es siempre el mismo: pides prestada barata la divisa de tipo bajo y colocas el dinero en otra de tipo más alto. Solo cambian los pares y los niveles de tipos, y eso depende de las decisiones de los bancos centrales. Por eso ayuda asentar antes el vocabulario de fondo —tipos, swap, divisa de financiación— repasando los conceptos técnicos del trading de divisas, porque son las piezas con las que se construye toda la lógica de la estrategia.

“Quienes operan el carry trade están expuestos al riesgo de desplome: los movimientos del tipo de cambio entre divisas de tipo de interés alto y bajo presentan una asimetría negativa.” — Markus Brunnermeier, Stefan Nagel, Lasse Pedersen, Carry Trades and Currency Crashes, NBER, 2008.

El riesgo que es fácil pasar por alto

Aquí empieza la parte que nunca se ve en el reclamo de “gana con el swap”. El carry trade está apalancado, y el apalancamiento (leverage) amplifica no solo el swap positivo, sino también el riesgo del tipo de cambio. El swap que cobras es pequeño —medido en fracciones de un punto porcentual al día—. El movimiento del precio puede ser grande: un par puede desplazarse en un solo día tanto como lo que acumularías en swap durante muchas semanas. Esa asimetría juega en tu contra: un flujo de ingresos lento y fino frente a pérdidas de capital raras pero violentas. Brunnermeier y sus coautores lo llaman asimetría negativa: largos tramos de calma y ganancias pequeñas, interrumpidos por colapsos repentinos.

La lección más dura de los últimos años fue la reversión brusca del carry sobre el yen (sudden unwind) a comienzos de agosto de 2024. Según el análisis del Banco de Pagos Internacionales (BIS), la magnitud de las posiciones financiadas con yenes alcanzaba antes del episodio unos 40 billones de yenes, alrededor de 250.000 millones de dólares. Cuando el Banco de Japón señaló un endurecimiento de su política y un dato débil del mercado laboral estadounidense avivó los temores sobre la economía de Estados Unidos, los inversores empezaron a cerrar esas posiciones todas a la vez. El 5 de agosto de 2024 el yen se apreció con la mayor fuerza, mientras que divisas de inversión de alto rendimiento como el peso mexicano cayeron con dureza. El aumento de los requisitos de margen forzó aún más cierres: una cascada de manual.

Considera un ejemplo hipotético e ilustrativo. Un inversor mantiene una posición larga apalancada en AUD/JPY y, durante medio año, cobra con paciencia un swap positivo, abonando cantidades modestas pero regulares en la cuenta. Luego llegan cinco sesiones como las de principios de agosto de 2024: el yen se aprecia varios puntos porcentuales, el apalancamiento multiplica ese movimiento y la pérdida en el tipo de cambio supera todo el swap acumulado en seis meses. No es un escenario catastrofista sacado de la nada; es justo el tipo de episodio que el BIS documentó con datos reales. El carry funciona hasta que deja de funcionar, y lo hace de golpe.

Un veredicto honesto: ¿merece la pena?

El carry trade no es ni una estafa ni magia. Es una estrategia real que también usan los grandes operadores, y el swap positivo entra de verdad en la cuenta cada noche. Pero no es un almuerzo gratis para quien empieza, porque el ingreso de la diferencia de tipos es pequeño frente a la volatilidad del cambio, y el apalancamiento agudiza ese desequilibrio. Peor aún: las reversiones están correlacionadas. En un momento de pánico, todos los carry trade se derrumban a la vez, así que mantener varios pares “carry-positivos” a la vez no diversifica el riesgo, lo acumula. El flujo del swap parece un ingreso tranquilo justo hasta el día en que deja de serlo.

La conclusión práctica es esta: trata el swap positivo como un complemento agradable de una posición que ya querías abrir por motivos direccionales, no como el único motivo para mantenerla. Si el único argumento a favor de una posición es “porque me pagan el swap”, probablemente estés infravalorando el riesgo del tipo de cambio del otro lado. El carry trade vive además dentro de un apetito de riesgo más amplio, un patrón que se puede rastrear comparando el comportamiento de distintos pares de divisas en fases de calma frente a episodios de tensión. Para un tratamiento más amplio del carry trade y de la dinámica de la divisa de financiación, consulta la entrada del glosario sobre carry trade en forexmechanics.com.

Qué hacer mañana

  1. Comprueba el swap real en tu propio bróker antes de llamar a un par “carry-positivo”. Abre la especificación del instrumento en tu plataforma y lee los puntos de swap para la posición larga y la corta del par que te tienta. Compáralos con la diferencia bruta de tipos de los titulares: a menudo descubrirás que el recargo del bróker se come la mayor parte del carry positivo, y entonces todo el cálculo pierde su sentido.
  2. Calcula cuántos días de swap borra un movimiento de precio típico en tu par. Toma el swap diario en la divisa de tu cuenta y divídelo entre lo que ganas o pierdes con un movimiento del 1 % en el par. La respuesta —normalmente muchas semanas o meses— te mostrará en blanco y negro lo pequeño que es el ingreso del carry frente a la volatilidad del tipo de cambio.
  3. Abre una posición de prueba en una cuenta demo y mantenla una semana. Observa con tus propios ojos cómo se abona el swap cada noche y cómo un solo movimiento de precio mayor puede pesar más que todo el carry de la semana en un único día. El ejercicio hace tangible la asimetría que no se percibe con una simple tabla de números.
  4. Anota las fechas de las próximas decisiones de los bancos centrales de ambas divisas del par. Pon en tu calendario las reuniones del banco central de la divisa de financiación y de la divisa de inversión: es un cambio de tipos, o incluso solo la señal de un cambio, lo que más a menudo dispara una reversión brusca del carry. Conocer esas fechas marca la diferencia entre estar sorprendido y estar preparado.
Jarosław Wasiński
Sobre el autor

Jarosław Wasiński

Redactor jefe de MyBank.pl · Analista financiero y de mercados

Analista y profesional independiente con más de 20 años en el sector financiero. Fundador y redactor jefe del portal MyBank.pl, en marcha desde 2004. Análisis fundamental de los mercados de divisas y macroeconómicos desde 2007. Escribe desde la perspectiva de los mercados europeos y el marco regulatorio de ESMA.

Fuentes y bibliografía

  1. Bank for International Settlements The market turbulence and carry trade unwind of August 2024 (BIS Bulletin No 90) · Analiza BIS z 27 sierpnia 2024 opisująca odwrócenie carry trade finansowanych jenem, z szacunkiem skali pozycji na około 40 bilionów jenów (250 miliardów dolarów) oraz gwałtownym umocnieniem jena 5 sierpnia 2024. www.bis.org ↗
  2. Bank for International Settlements Carry off, carry on (BIS Quarterly Review, September 2024) · Przegląd kwartalny BIS z 16 września 2024 wyjaśniający, dlaczego odwrócenie carry trade wywołało krótkotrwałe, gwałtowne umocnienie walut finansujących, przede wszystkim jena. www.bis.org ↗
  3. Bank for International Settlements Sizing up carry trades in BIS statistics (BIS Quarterly Review, September 2024) · Box autorstwa Patricka McGuire i Goetza von Peter definiujący carry trade jako lewarowaną pozycję między walutami nastawioną na różnicę stóp i niską zmienność oraz dokumentujący rolę jena jako waluty finansującej. www.bis.org ↗
  4. National Bureau of Economic Research Carry Trades and Currency Crashes (NBER Working Paper No 14473) · Praca Markusa Brunnermeiera, Stefana Nagela i Lassego Pedersena (2008) dokumentująca ujemną skośność stóp zwrotu carry trade — gwałtowne odwrócenia w okresach spadku apetytu na ryzyko i płynności finansowania. www.nber.org ↗

Preguntas frecuentes

¿De dónde sale realmente el swap positivo en un carry trade?

El swap positivo es la diferencia de tipos de interés entre las dos divisas del par, ajustada por el margen del bróker. Al comprar la divisa con el tipo más alto usando la de tipo más bajo, en términos económicos pides prestado barato y prestas caro, y el punto de swap refleja esa diferencia por cada noche que mantienes la posición. El mecanismo se deriva de la paridad de tipos de interés: si el mercado a plazo no incorporara esa diferencia en los puntos de swap, existiría un arbitraje sin riesgo. Una advertencia importante: el bróker se queda parte del diferencial como su margen, así que el swap que recibes de verdad es menor que la diferencia bruta de tipos. Cuando el diferencial es pequeño, el margen puede devorar la mayor parte del carry positivo.

¿Es el carry trade una buena estrategia para quien empieza?

Con franqueza: no como primera estrategia. El carry trade suena cómodo porque “te pagan por mantener la posición”, pero el swap positivo es pequeño frente a la volatilidad del cambio. Un par puede moverse en un solo día tanto como lo que acumularías en swap durante muchas semanas. Peor aún, el carry trade está apalancado, y el apalancamiento amplifica la pérdida del tipo de cambio igual que amplifica el swap. Las reversiones suelen ser bruscas y están correlacionadas con todo el mercado, así que la diversificación falla justo cuando más la necesitas. Quien empieza y solo ve el goteo diario de puntos de swap pasa por alto con facilidad el riesgo que se acumula en segundo plano. Es mejor entender primero la gestión del riesgo y el apalancamiento, y tratar el carry como un complemento de la posición, no como el único motivo para abrirla.

¿Por qué el yen japonés fue la divisa de financiación favorita del carry trade?

Porque durante años el yen tuvo el tipo de interés más bajo entre las divisas grandes: el Banco de Japón mantenía los tipos cerca de cero y, durante un tiempo, incluso por debajo de cero. Pedir prestado yen costaba, por tanto, casi nada, lo que lo convertía en la divisa de financiación natural: vendes yen barato y compras algo que paga más, por ejemplo el dólar australiano o el estadounidense. Según los datos del BIS, solo eso hizo que las posiciones financiadas con yenes crecieran hasta una escala enorme. La otra cara de la moneda es que, cuando el ánimo del mercado se invierte, todos recompran el yen a la vez y este se aprecia con fuerza. Eso es justo lo que ocurrió a comienzos de agosto de 2024, y por eso el yen es a la vez la divisa de financiación más cómoda y la más caprichosa.

¿Qué pasó exactamente con el carry trade sobre el yen en agosto de 2024?

A comienzos de agosto de 2024 coincidieron dos cosas: el Banco de Japón señaló un endurecimiento de su política y un dato débil del mercado laboral estadounidense avivó los temores sobre la economía de Estados Unidos. Los inversores empezaron a cerrar en masa las posiciones financiadas con yenes, lo que según el BIS provocó una fuerte apreciación del yen y una cascada de cierres forzosos en un contexto de requisitos de margen al alza. El 5 de agosto el yen se apreció con la mayor fuerza, mientras que divisas de inversión de alto rendimiento, como el peso mexicano, cayeron con dureza. Algo importante: la turbulencia fue de corta duración; los mercados se estabilizaron en cuestión de días. La lección para el inversor minorista es, aun así, dura: un carry trade apalancado puede devolver en una sola sesión el beneficio de muchos meses de swap cobrado.

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